Entrada destacada

Cómo alimentarse y alimentar a sus hijos

Madre es madre! Y para la mayoría, la mayor preocupación en el día a día con los niños es sin duda la comida. Algunos porque los niños ...

Mostrando entradas con la etiqueta bullying. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bullying. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de marzo de 2013

Hable abiertamente con sus hijos sobre Bullying


La intimidación continúa siendo noticia con la reciente noticia, trágica de dos adolescentes que se suicidaron en Minnesota, al parecer debido a ser intimidado en la escuela.

Cyberbullying, en particular, se ha convertido en un problema cada vez más común y grave en gran parte debido a la facilidad de acceso, y en algunos casos el anonimato, de dispositivos digitales.

Como firme defensor de los niños y su bienestar, recomienda que los niños de Choc las siguientes pautas para ayudar a su hijo lucha intimidación y educarlos sobre este asunto crítico.

Heather Huszti, director de psicología en CHOC, dice una de las mejores maneras de proteger a sus hijos del bullying es hablar abiertamente sobre el tema. "Tener una discusión acerca de por qué algunos niños podrían ser los matones," dice ella. "Se puede explicar que la mayoría de los matones tienen baja autoestima y que intimidar a otras personas para tratar de sentirse mejor acerca de sí mismos."

Dr. Huszti sugiere preguntarle a su hijo preguntas abiertas como: "¿Hay algo pasando?" O "¿Hay algo que pueda ayudarte?" Este enfoque suele funcionar mejor que disparar una lista de preguntas específicas.

Si se entera de que su hijo está siendo intimidado, aquí hay algunos pasos que usted puede tomar:
* Informar a la escuela de su hijo acerca de la intimidación.

* Hable con los padres del acosador sobre el comportamiento.

* Ayude a su niño a desarrollar hasta su autoestima. Cuanto mejor sea tu hijo se siente acerca de sí misma, el efecto menos un matón tendrá en su bienestar general.

* Ser consciente de la actividad en línea de sus hijos.

* Tenga un plan. Hable acerca de lo que su hijo puede hacer si él o ella está siendo intimidado, incluyendo quién para decirlo.

* Preste mucha atención a las señales de su hijo que pueden mostrar algo está mal, tales como actuar retirado, triste o irritable, o cambios en el sueño o el apetito. Tenga en cuenta sin embargo, que a veces los niños no muestran ningún signo en absoluto, así que es importante mantener un diálogo abierto con su hijo.

viernes, 13 de julio de 2012

Violencia en la clase

Los docentes cuentan con un equipo técnico dentro de la escuela y si no con el gabinete psicopedagógico que les brinda ayuda, salvo en las escuelas rurales pero, de todos modos, la situación en esas establecimientos es muy distinta a la de los centros urbanos. Una de las funciones de los docentes es estar atentos a la conducta de los chicos para frenar la violencia antes de que se pase del límite. Durante una pelea fuerte entre chicos, el docente tiene que tratar de disuadirlos mediante la palabra y, si no lo logra, tiene que pedirle a otro chico que llame en forma urgente a otro docente y, entre los dos, procurar que cese la violencia.

Esto tiene que ver con la seguridad jurídica de los maestros, quienes tienen explícitamente prohibido tocar a los alumnos. Tras cada hecho, deben asegurarse de que quede registrado e insistirle al gabinete para que actúe. De acuerdo a las resoluciones del ministerio de Educación, no se puede echar a un chico de la escuela para no generar deserción: las autoridades tienen que buscarle una solución al problema. Cuando la conducta es demasiado incontrolable y pone en riesgo a sus compañeros, a los docentes y a sí mismo hay que derivarlo para que se le haga un psico diagnóstico que determine si está en condiciones de seguir en esa clase o si se debería buscar un colegio de educación especial para él.

Como política educativa, es necesario que a los chicos se les presente un ámbito propicio de acuerdo a su problemática psicosocial. El chico que está verdaderamente excluido y marginado no es el que va a un curso o a una escuela especial, sino al que se lo saca constantemente del aula por los disturbios que causa. En un lugar educativo más acorde a él, por ejemplo, en un aula de ocho alumnos y no de treinta o cuarenta, ese chico seguirá siendo difícil, pero mucho más manejable.

Cuando un chico transgrede los limites mucho más allá de lo normal, se genera mucha angustia en el resto de sus compañeros porque ven que un niño como ellos atraviesa el freno interno que impide hacer todo lo que se les pasa por la cabeza y eso, en personas que se están formando, genera mucho desasosiego. Por eso, cuando sale del aula el compañero violento, el alivio no es sólo para la maestra sino también para él y para sus compañeros, porque el curso vuelve a tener problemas de conducta esperables y no incontrolables.